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24.07.10
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CONVIVENCIA
El viernes 16 de julio un grupo de ciudadanos preocupados por los perros callejeros, capturaron y después de una revisión médica y esterilización de las que, algunas no eran necesarias por que ya habían sido efectuadas con anterioridad, llevaron a la perrera municipal de la estación “Las Trojas”, a perros que se encontraban en la Terminal de ómnibus.
En la posterior explicación mediática se comento que fue un trabajo coordinado por un grupo de instituciones que conforman el consejo de seguridad ciudadana (Defensa civil, centro económico, A.P.D.A.) que decidió el “operativo de rescate”, -según ellos- y captura masiva, -para nosotros- por el reclamo de gente, molesta con la presencia de los perros. Aclararon también que, aunque entienden no corresponde para la solución del problema capturar y confinar a los perros de la calle y que la solución definitiva pasa por esterilizaciones masivas; desde A.P.D.A. garantizaron capturarlos sin violencia, cuidando a los animales.
Los perros, como los gatos, son mascotas, seres capaces de dar y recibir afecto y desde hace mucho tiempo están domesticados y van ocupando cada vez más un lugar dentro de las familias. Son parte de la sociedad, tanto los que tienen casa como los que su espacio es el espacio público. Debemos convivir con ellos. Así como hay gente que les molesta, hay mucha que no, que disfrutan o simplemente no les molesta la presencia de algún perro durmiendo o buscando una caricia; a pesar de que alguna vez nos pudo haber corrido y mordido un perro, andando en bicicleta.
A veces perros con dueño y otros callejeros.
No se trata de exponerse a las agresiones, pero tampoco de “limpiar” a la sociedad de una de sus partes.
Hay unas cuestiones a tener en cuenta.
No todos los animales de la calle son agresivos ni problemáticos y menos si se garantiza alimentación, sanidad y salud reproductiva (que estén castrados). Es posible hacer distinciones.
Tampoco nos molestan a todos, así como se le pregunta a gente que no los quiere ver sueltos para justificar un “operativo”, podemos encontrar y preguntar a otra gente que opina lo contrario. Más aun si aceptamos que la captura indiscriminada no es la manera.
Otra cuestión importante es que se sabe, en la ley de la calle, el espacio que deja de ocupar un perro, si sigue habiendo animales sueltos, es ocupado en corto plazo por otro. Si no miramos bien podemos estar encerrando a un perro que no molesta y dejando el espacio para que lo ocupe otro con características desconocidas y dispuesto a disputar un nuevo equilibrio.
Queremos suponer que a la hora de intervenir, por parte del municipio, se estén teniendo en cuenta al menos estas cuestiones.
Es llamativo, si las cosas se hacen por el bienestar animal, que no se tenga en cuenta los aportes en proyectos sobre el tema que hace desde siempre la Sociedad Protectora de Animales.
Como decíamos antes, es necesario convivir. Todos.
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